El error más recurrente que vemos en obras viales y loteos de Melipilla es asumir que el material de préstamo local compacta igual que en Santiago. No es así. Los suelos de la cuenca del Maipo en este sector, mezclados con arcillas expansivas de la Cordillera de la Costa, suelen dar densidades máximas mucho más bajas en laboratorio; sin embargo, en obra se exigen grados de compactación del 95% o superiores sin ajustar la curva de control. Esto deriva en rechazos sistemáticos si no se ejecuta una granulometría previa del material. El ensayo de densidad de campo con cono de arena sigue siendo el método de referencia en Melipilla para verificar la compactación de subrasantes, bases y rellenos masivos porque no depende de fuentes radiactivas ni de calibraciones complejas en obra.
Un grado de compactación mal verificado en la subrasante de Melipilla puede significar asentamientos diferenciales de hasta 5 cm en el primer año de servicio.
