La última ampliación de la Ruta 78 hacia San Antonio nos dejó una lección clara sobre los suelos de Melipilla. En un tramo cercano al estero Puangue, la subrasante mostraba una plasticidad mucho mayor a la anticipada, y el CBR in situ apenas superaba el 3% en zonas donde el proyecto exigía un 6% mínimo. Ese contraste entre la terraza fluvial y los depósitos más finos obligó a reformular el paquete estructural completo, incorporando una capa de mejoramiento con material granular chancado de 30 cm antes de colocar la base. Lo que en gabinete parecía un trazado uniforme, en terreno evidenció la variabilidad típica del valle central cuando se aproxima a la cordillera de la costa. Por eso, cuando recibimos una consulta por un estudio de suelo para pavimentos flexibles en sectores como Pomaire o Bollenar, nuestra primera recomendación es ejecutar una campaña sistemática de extracción de muestras que capture esa heterogeneidad antes de fijar espesores de diseño.
El CBR al 95% de la densidad seca máxima es el valor que define el espesor del pavimento, no el CBR al 100% que reportan algunos informes preliminares.
Enfoque y alcance
Melipilla se emplaza sobre la cuenca del río Maipo, con extensos depósitos aluviales que alternan gravas arenosas y limos arcillosos de baja plasticidad. Esta geología de relleno cuaternario produce perfiles donde la capacidad de soporte puede variar en menos de cien metros, y la presencia de napas colgantes en invierno complica la compactación de la subrasante. El ensayo CBR que realizamos sigue el procedimiento de la norma chilena NCh 1852, midiendo la resistencia a la penetración sobre muestras compactadas con la energía del Proctor Modificado y saturadas durante 96 horas para simular las condiciones más desfavorables. En nuestro laboratorio procesamos moldes de 6 pulgadas con control de humedad por capa, verificando la densidad seca máxima antes del ensayo de punzonamiento. Los resultados se entregan con la curva carga-penetración completa y el valor de índice CBR al 95% de la densidad máxima, que es el parámetro que utilizan las consultoras de ingeniería vial para dimensionar bases granulares y subbases estabilizadas en proyectos que van desde pasajes residenciales hasta accesos a predios agrícolas en la provincia.
Factores del sitio
El clima mediterráneo de Melipilla, con estiajes de siete meses y lluvias concentradas entre mayo y agosto, impone un régimen hidrológico que castiga la subrasante de forma desigual. Durante el verano los suelos finos se agrietan y pierden cohesión superficial, mientras en invierno la saturación reduce drásticamente la capacidad de soporte justo cuando se ejecutan la mayoría de las obras viales. Hemos documentado casos en que un mismo material arcilloso presentaba un CBR de 12% en condición seca y caía a 3% tras la saturación normativa, un diferencial que ningún diseño puede ignorar sin arriesgar deformaciones prematuras del pavimento. A esto se suma la actividad sísmica de la zona central: aunque el CBR no es un parámetro dinámico, una subrasante débil amplifica los desplazamientos durante un sismo, agravando el deterioro de carpetas asfálticas en rutas como la G-60 que conecta con San Pedro. Por ello insistimos en que los estudios viales en la provincia deben incluir siempre el ensayo de CBR bajo las condiciones de humedad más críticas previstas para la vida útil de la estructura.
Dudas habituales
¿Qué valor de CBR se necesita para un pavimento residencial en Melipilla?
Para calles de bajo tránsito en condominios o pasajes, el Manual de Carreteras recomienda un CBR mínimo de 6% en la subrasante. Si el suelo natural no alcanza ese valor, se proyecta una capa de mejoramiento con material granular seleccionado hasta lograr el soporte requerido, algo frecuente en sectores con presencia de limos arcillosos como los que bordean el estero Puangue.
¿Cuánto tiempo toma obtener los resultados del ensayo CBR?
El ensayo completo demanda entre 5 y 7 días hábiles, considerando los 4 días de inmersión para saturación de los moldes exigidos por la NCh 1852. El plazo puede acortarse si se procesan varias muestras en paralelo, aunque la etapa de saturación es ineludible para simular la condición más desfavorable del pavimento durante la temporada de lluvias.
¿Cuál es el rango de precio de un estudio CBR para un proyecto vial en la zona?
Un estudio CBR básico con tres puntos de muestreo se sitúa entre $77.000 y $137.000, dependiendo de la accesibilidad del terreno y la cantidad de muestras a ensayar. Proyectos más extensos, como accesos a parcelas de agrado o caminos interiores en la provincia, requieren una campaña más densa que se cotiza según el número de calicatas y moldes a procesar.